La Consulta de Nebot: Entre el poder o No Poder.

Por Pablo Jaramillo Viteri

Asesor político, Especialista en Marketing Político y Campañas Electorales en Ecuador-Colombia.  

Por WhatsApp circula un video satirizando a Jaime Nebot. Es un montaje del pronunciamiento que hizo para declinar su candidatura presidencial al 2021, con su imagen acompañada de una voz similar a la suya diciendo: “Ecuatorianos, no voy a participar en las siguientes elecciones porque la cagué en octubre, cuando le dije a los indios que se quedaran en el páramo, pero ahora, con esta huevada del Covid, ellos nos trajeron amablemente el ‘eucalicto’, entonces con qué cara voy a ir a la Sierra a pedirles el voto, me arriesgo a que me digan: ‘¡ven para mearte, carajo!”.

Nebot fue uno de los principales temas de conversación de las últimas semanas. Antes de pronunciarse sobre su candidatura presidencial, las especulaciones sobre si iba o no a aceptar el reto dieron piso para análisis y opiniones de todo tipo. Hoy que ya hizo pública su negativa, Nebot sigue siendo tema relevante por su propuesta de consulta popular.

Ok, más allá de si esta consulta constituye el legado político de un líder al país o una forma de rehuir con cierta decencia el reto más importante para cualquier dirigente político, su valor también debe ser analizado desde una perspectiva electoral: ¿Tendrá trascendencia? ¿Ayudará al candidato socialcristiano a alzarse con el triunfo?

En primer lugar, una vez conocidas las preguntas de la consulta, ya hay dudas sobre su constitucionalidad. Será el más alto tribunal de justicia ecuatoriano, la Corte Constitucional, la primera barrera que sorteará la propuesta del líder del PSC. Pero suponiendo que este primer escollo sea superado con éxito, ¿hasta qué punto la consulta servirá para apalancar al PSC al triunfo electoral y a la vez dejar un legado histórico?

Nebot ha planteado 11 preguntas, por lo que se infiere que la discusión se centrará en solo 4 o 5 (sería muy difícil posicionar en los electores 11 temas, peor aún en época de Covid, con todo lo que ello involucra). Se vislumbra un tema macro: la condena de 50 años para quienes violen y asesinen a menores de edad. ¿Por qué? La seguridad, desde una óptica punitiva, es una bandera populista y ultra conservadora, que ha sido históricamente llevada por el PSC a lo largo de los años. Pero, sobre todo, constituye un gancho con la amplia mayoría de la sociedad: ¿Quién no está de acuerdo con castigar con la mayor severidad posible a los violadores de niños? Si esto resuelve el problema de fondo en términos de seguridad, es otra discusión… Aunque probablemente no. El endurecimiento de penas no ha disminuido significativamente las cifras delictivas.

Luego vienen tres preguntas tendientes a mejorar la situación de agricultores, ganaderos y pescadores, a través de créditos preferenciales, tecnología y sanciones contra intermediarios. Esto puede ser importante para esas áreas productivas, pero ¿había que hacer una consulta para ello? Posiblemente esto se hubiera podido resolver a través de decretos presidenciales o leyes impulsadas desde la Asamblea Nacional por los propios legisladores socialcristianos. Es decir, estas pudieron haber sido propuestas del candidato presidencial del PSC o de sus aspirantes a las curules del Parlamento.

A continuación vienen preguntas sobre la Seguridad Social, tan esquilmada durante el correato, cuya situación ha servido para profundos análisis y estudios que coinciden en avizorar que está próxima a desaparecer, si continúa el ritmo perverso de desfinanciamiento y robo de recursos. Las preguntas hablan de prohibir la utilización arbitraria de los fondos del IESS, ISSFA e ISSPOL, pero no hacen hincapié, por ejemplo, en la constitución del Consejo Directivo del IESS, quizás la razón por la cual se origina ese uso arbitrario de los fondos de los afiliados. Sobre esto, Henry Llanes, dirigente socialcristiano, ha realizado numerosos análisis y artículos de opinión, que no se evidencian en las preguntas de la consulta de Nebot.

En la parte final de la propuesta, las preguntas versan sobre prohibir al gobierno central la retención de recursos para gobiernos locales; la eliminación de la disposición que obliga a gobiernos locales y universidades a desembolsar el IVA; y, finalmente, una pregunta para que el presupuesto anual del Estado sea aprobado con ingresos y egresos “reales y fundamentados”. Sobre esta parte de la consulta, si bien podría generar adhesión de alcaldes y prefectos a lo largo del país, también es cierto que son temas que probablemente pasarán inadvertidos para la gran masa de electores.

Entonces, ¿servirá esta consulta para apalancar al candidato presidencial socialcristiano? Es muy difícil de vaticinarlo, pero hay tres posibles escenarios:

  • ESCENARIO 1: Con Nebot en campaña por su consulta, pudiera quedar eclipsado el candidato presidencial de su propia organización política. Es decir, una figura fuerte y consolidada como la de Nebot, pudiera anular, por ejemplo, la de un cuasi desconocido Henry Kronfle. Dicho de otra forma, el PSC podría ganar la consulta y perder la elección. Un resultado agridulce para el partido, pero quizás favorable para los intereses de su líder, quien se erigiría como triunfador sin haber siquiera sido candidato. Si eso constituye un legado, también es tema de otra conversación…
  • ESCENARIO 2: Ganar ambas elecciones. Existe la posibilidad de que un buen candidato presidencial del PSC conjugue adecuadamente su imagen con la del líder histórico de la derecha ecuatoriana. En ese caso, el candidato presidencial del PSC se beneficiaría de la popularidad de Nebot, dando como resultado el escenario ideal: el triunfo en ambas disputas. Bastante difícil, pero en política todo puede ocurrir.
  • ESCENARIO 3: La consulta de Nebot pudiera ser tomada por los electores y la opinión pública casi como un plan de gobierno, lo cual dejaría sin propuestas propias al candidato presidencial del PSC. Frente a eso la pregunta que surge es: ¿Y qué pasaría si la propuesta de Nebot no es bien recibida por el electorado? Si bien la consulta puede generar apoyo, también es cierto que el país vive uno de los peores momentos económicos de su historia, donde la falta de empleo sobrepasa cualquier otra necesidad. En este contexto, ¿es electoralmente rentable abanderarse de una propuesta que no resuelve el principal problema del país? La consulta de Nebot no dice nada sobre cómo reactivar la economía después de la pandemia del Covid19. Quizás el electorado esté más sintonizado con quien genere propuestas relativas al empleo, que con la idea de elevar la pena a violadores y asesinos de menores, que actualmente ya es alta (40 años). Perder en ambas elecciones sería el peor escenario para el PSC, pero no es del todo improbable. El legado de Nebot se esfumaría, al igual que las pretensiones presidenciales de su partido.
  • En conclusión, el futuro de la consulta y del PSC dependerá de cómo Nebot logre vender su propuesta, pero también de que la mixtura entre el candidato presidencial y su líder se traduzca en votos. Hay cinco nombres en la baraja para acompañar a Nebot hacia el 2021, cada uno con atributos bien definidos, pero quizás con escaso reconocimiento, a excepción de Cristina Reyes, quien ha liderado la bancada socialcristiana en los últimos tres años. Con un panorama oscuro en medio de la pandemia, la apuesta del PSC luce muy arriesgada: un error podría llevarle a perder toda a partida.

“Quizás el electorado esté más sintonizado con quien genere propuestas relativas al empleo, que con la idea de elevar la pena a violadores y asesinos”

Pablo Jaramillo Viteri.

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